Apagas la luz y ves unos puntitos planos en las palmas de tu hijo. Luego dos más en la planta del pie. La cena sigue entera y hasta el yogur ha sido rechazado. Lo primero que piensas es varicela. Lo segundo es si vas a estar en casa toda la semana.

Referencia rápida

PreguntaRespuesta corta
¿Cómo es el sarpullido?Puntos planos o poco elevados, a veces ampollas, casi nunca pican
¿Dónde sale?Palmas, plantas, nalgas, piernas y brazos, más llagas dentro de la boca
¿Cuánto dura?La mayoría se recupera en 7 a 10 días
¿Cuándo contagia más?La primera semana de la enfermedad
¿Pica como la varicela?No, y esa es una de las pistas más útiles
¿Vuelta a la guardería?Sin plazo fijo, lo decide el centro
¿Los adultos también?Sí. Es más común antes de los 5 años, pero puede darle a cualquiera

¿Varicela, escarlatina o esto?

Es la pregunta de las nueve de la noche, así que va primero.

Boca-mano-pieVaricelaEscarlatina
Dónde empiezaEn la boca, luego palmas y plantasEn cualquier parte del cuerpoPecho y tripa, luego se extiende
¿Pica?Normalmente noMuchísimoNo es la queja principal
La pistaLlagas en la boca, puntos en palmas y plantasPunto, ampolla, costraPiel áspera como lija, lengua de fresa
¿Antibiótico?No, es viralNo, es viralSí, lo receta el médico
AusenciaHasta encontrarse bienHasta que todo esté con costra24 horas tras la primera dosis

La varicela pasa por tres fases, punto, ampolla y costra, sale en cualquier sitio incluida la boca, y pica mucho. La guía británica pide quedarse en casa hasta que todos los puntos tengan costra, unos 5 días desde que salieron (NHS). Lo desarrollamos en varicela en niños.

La escarlatina se nota distinta al tacto. El sarpullido son bultitos pequeños que dejan la piel como papel de lija, empieza en el pecho y la tripa, y la lengua acaba roja y granulada. Necesita antibiótico, y la vuelta es 24 horas después de la primera dosis (NHS). Más en escarlatina en niños.

Lo que apunta aquí es la combinación de palmas y plantas, boca dolorida, y un niño que no se rasca.

Cómo es el sarpullido y dónde sale

La fiebre y el malestar tipo gripe suelen aparecer de 3 a 5 días después del contagio. En la lengua y dentro de la boca salen puntitos rojos, se convierten en ampollas y duelen. El sarpullido de la piel viene después (CDC).

El CDC lo describe como puntos rojos planos o poco elevados, a veces con ampollas, y subraya que normalmente no pica. Palmas y plantas son los sitios clásicos, junto con nalgas, piernas y brazos. El NHS añade las ingles y el culete, y por eso muchos padres lo encuentran en un cambio de pañal antes que en las manos (NHS).

En pieles oscuras los puntos pueden verse más oscuros que la piel de alrededor en lugar de rojos, y las ampollas grisáceas o más claras. Conviene saberlo antes de ponerse a buscar algo rosado.

El problema de verdad es la boca

Los puntos son estética. Las llagas son lo que arruina la semana.

Un niño con la boca llena de llagas rechaza el vaso, rechaza la cuchara, y después rechaza lo que él mismo pidió dos minutos antes. El CDC es directo con la consecuencia: la deshidratación ocurre aquí porque tragar duele.

Así que el objetivo deja de ser comer y pasa a ser beber. Todo lo frío y suave juega a tu favor. Los pediatras alemanes lo dicen desde el otro lado, advirtiendo de que las bebidas ácidas o calientes irritan más la mucosa, mientras que la comida fría y blanda tipo papilla o yogur pasa mejor (Kinderärzte im Netz).

Lo que suele funcionar: leche, yogur, helado, batidos, agua fría. Lo que suele salir mal: cítricos, tomate, vinagre, patatas fritas, tostadas. Quita la pajita si le molesta, y quita la presión del todo. Unos días de leche y helado no le estropean la alimentación a nadie.

El número que vigilas no son las calorías, son los pañales mojados. El NHS incluye orinar menos de lo habitual entre los motivos para pedir ayuda. La lista completa de señales está en deshidratación en bebés.

Los analgésicos existen justo para esto, y cuál y cuánto lo decide el pediatra o el farmacéutico según la edad y el peso.

Cuánto dura y cuánto tiempo contagia

La mayoría de los niños mejora sola en 7 a 10 días, casi siempre sin ningún tratamiento específico.

El contagio dura más que la enfermedad. Los niños contagian más durante la primera semana. Después, según el CDC, se puede seguir transmitiendo el virus días o semanas tras la desaparición de los síntomas, sobre todo por las heces (CDC). Bastante gente lo lleva y lo pasa sin ningún síntoma.

Eso tiene una consecuencia práctica. Una semana extra en casa no cierra la puerta, porque el virus ya circula por el aula y por niños con muy buen aspecto. Lavarse las manos tras el pañal y antes de comer pesa más que el aislamiento. Esa cuenta está en por qué los niños enferman tanto en la guardería.

No hay vacuna.

¿Cuándo puede volver a la guardería?

Las normas cambian según el país, así que manda el reglamento de tu centro por encima de cualquier cosa que leas, incluida esta.

En España no hemos podido verificar ninguna norma nacional de exclusión para esta enfermedad. Decide el centro, y su reglamento interno también dice si hace falta un justificante médico tras la ausencia.

La guía británica es la más relajada y la más citada. El NHS dice que el niño se queda en casa mientras se encuentre demasiado mal para ir, y que en cuanto se encuentre mejor puede volver. Sin número fijo de días y sin certificado.

Alemania no tiene prohibición legal de asistencia por esta enfermedad. No aparece en la tabla de reincorporación del Instituto Robert Koch bajo el §34 de su ley de protección frente a infecciones, la misma tabla en la que sí están la varicela y la escarlatina (RKI).

Casi todos los centros acaban en el mismo punto: en casa mientras haya fiebre o malestar claro, y de vuelta cuando come, bebe y participa. La AAP estadounidense lo formula igual, volver cuando los motivos de exclusión están resueltos y el niño se encuentra lo bastante bien para participar.

¿Le va a pasar al hermano? ¿Y a ti?

Puede. Se contagia con mucha facilidad entre niños que conviven, pero no es inevitable que enferme cada niño de la casa. Tú también puedes cogerla.

Es más frecuente antes de los 5 años, pero puede darle a cualquiera. Se transmite por gotitas, saliva, el líquido de las ampollas, las heces y los objetos y superficies contaminados. Los adultos suelen pasarlo más suave, a veces solo con dolor de garganta y algún punto en los dedos.

En el embarazo, el NHS recomienda avisar al médico o a la matrona, así que hazlo en lugar de deducirlo de un hilo de foro.

Los hermanos suelen caer una semana después, con lo que una semana en casa se convierte en dos. Eso no es un fallo de tu lavado de manos.

Las uñas, seis semanas después

Esta es la parte de la que casi nadie avisa, y provoca un susto de verdad.

Semanas después de que todo haya terminado, una uña de la mano o del pie puede despegarse por la base y caerse. El CDC apunta que es muy raro y que la relación causal no está demostrada. La AAP menciona descamación en dedos de manos y pies una o dos semanas después y la califica de inofensiva.

La literatura dermatológica pone cifras al calendario. En una serie publicada, el intervalo entre la infección y el cambio en la uña fue de un mes a 96 días, con una media de 53 días, y los trabajos anteriores describen una latencia de uno a dos meses. El lecho ungueal queda intacto, la uña vuelve a crecer sola y no hace falta tratamiento (Chiu y cols., Viruses, 2019).

Para entonces el sarpullido es historia antigua, así que casi todos los padres relacionan la uña con otra cosa. Vale la pena comentarlo con el pediatra, sobre todo para dejar de buscar una causa.

Siempre que vayas al pediatra por un sarpullido, lleva fechas y fotos: cuándo apareció, por dónde empezó, cuándo bebió con normalidad por última vez. Cómo organizarlo para que la visita dure menos y diga más está en cómo prepararte para la cita con el pediatra usando los datos de tu hijo.

Preguntas frecuentes

¿Puede darle dos veces?

Sí. La causan varios virus distintos, entre ellos el coxsackievirus A16, el coxsackievirus A6 y el enterovirus 71, así que la inmunidad a uno no protege del siguiente. Un segundo episodio en el mismo año es un fastidio, no una señal de que algo va mal.

¿Es peligrosa?

Para casi todos los niños, no. El CDC describe las complicaciones como raras. El riesgo realista es la deshidratación, porque la boca dolorida corta la bebida, y eso es lo que vigilas en lugar de los puntos.

¿Puedo pinchar las ampollas?

No. El líquido de dentro lleva virus, así que abrirlas lo reparte por las manos y por quien ayuda. Déjalas y espera a que se sequen solas.

¿En qué se diferencia de los dientes?

Los dientes no traen puntos en palmas y plantas, y no suelen venir con dolor de garganta. Si tu hijo babea, no come y no ves nada, mira las manos y los pies antes de culpar a una muela.

¿Hace falta ir al pediatra?

Casi nunca. Pide cita si la fiebre pasa de 3 días, si deja de beber, si a los 10 días no hay mejoría o si es un bebé muy pequeño. Cuando la fiebre es lo principal, los umbrales están en fiebre y tos: cuándo observar y cuándo llamar.

Cómo KidyGrow te ayuda

Esta semana lo que sirve es una bebida fría y una tarde tranquila. Ninguna aplicación cambia eso.

Lo que sí guarda es la cronología, y esa cronología te la van a pedir dos veces. La guardería quiere saber qué día salieron los puntos. El pediatra quiere saber cuándo empezó la fiebre y si tu hijo ha bebido desde entonces.

Anotas el primer punto, la primera comida rechazada y el último trago decente en dos toques, y la aplicación recuerda qué día fue el día uno.

El primer día eso es una línea. Para la segunda semana la aplicación ya ha aprendido cómo son la comida y el sueño habituales de tu hijo, y el Resumen diario puede decir algo así: "Cuarto día comiendo menos, bebiendo con normalidad desde anoche". Esa frase la lees en la consulta en vez de reconstruirla en el pasillo.

No pone nombre a las enfermedades y no te va a decir que esto es boca-mano-pie. Conecta las notas que ya están ahí, y lo hace mejor cuanto más tiempo lleva leyéndolas.

Con el segundo hijo es cuando de verdad compensa. Cuando el pequeño deja de comer una semana después, no estás adivinando si llega lo mismo o es solo un mal día. Al lado tienes la semana del mayor, día a día, y la forma encaja o no encaja.

El sueño es la otra pieza silenciosa. El dolor de boca despierta distinto que un catarro, y la aplicación recuerda cómo era una noche normal en esta casa antes de todo esto. Esa comparación a las tres de la mañana no sale de la memoria.

Hay semanas en las que no hay nada que concluir. Un catarro, una mala noche y un diente nuevo caen juntos, y entonces lo dice en vez de inventarse un patrón.

Y luego, seis semanas más tarde, una uña del pulgar se levanta por la base y se te encoge el estómago. Abres la aplicación, ves que esa fue la semana del sarpullido, cuentas hacia atrás y te vas a dormir.

Fuentes

  1. NHS: Hand, foot and mouth disease (consultado en 2026).
  2. CDC: Signs and symptoms of hand, foot, and mouth disease (consultado en 2026).
  3. CDC: Causes and how it spreads (consultado en 2026).
  4. AAP, HealthyChildren.org: Hand, foot and mouth disease (consultado en 2026).
  5. NHS: Chickenpox y NHS: Scarlet fever (consultado en 2026).
  6. RKI: Empfehlungen für die Wiederzulassung zu Gemeinschaftseinrichtungen gemäß § 34 IfSG (consultado en 2026).
  7. Chiu y cols.: The mechanism of onychomadesis and Beau's lines following hand-foot-mouth disease, Viruses 2019 (consultado en 2026).

_Contenido informativo. No sustituye la consulta médica._