
Hola, peque. Hoy tu amigo Growy te lleva a un pequeño castillo luminoso con una silla brillante dentro. Aquí es donde los dientes vienen a que los cuenten y los cuiden. Un castor amable con bata blanca te saluda con la mano.

La silla es grande, y arriba hay una luz redonda como un pequeño sol. Sientes un poquito de nervios. Growy te aprieta la mano. 'No venimos a hacer nada que dé miedo. Solo vamos a conocerlo.'

El castor te muestra un espejito en un palito y te deja sostenerlo. Luego la silla se reclina despacio, como un paseo suave. '¿Contamos tus dientes?', pregunta el castor. 'Como contar estrellitas.'

Abres bien grande. Uno, dos, tres... hace un poco de cosquillas. El castor cepilla cada diente, y cada uno, al contarlo, suelta un pequeño destello, como una estrellita. '¡Todos sanos y fuertes!' No dolió nada. Growy sonríe: 'Lo que conoces deja de dar miedo.'

Bajas de un salto con una sonrisa limpia y brillante y un cepillo nuevo. El castillo ya no da miedo. Ahora es solo un lugar que conoces. Entonces Growy pregunta: 'Dime, peque... ¿crecimos un poquito hoy?' Sí. 'Aquí está tu pequeño crecimiento para mañana', dice Growy. 'Cepíllate los dientes y cuéntalos en voz alta, como estrellitas.' Hasta la próxima, peque.
