
Hola, peque. Hoy tu amigo Growy te acompaña al médico para una revisión. En la sala de espera hay sillas blandas, una cesta de cuentos y una enfermera amable que te saluda con la mano. Hasta Growy se mueve un poquito. 'Yo también siento cosquillas de nervios', confiesa Growy. Se toman de las patas y esperan juntos.

Una pequeña preocupación aparece en tu pancita. ¿Qué pasará ahí dentro? Growy respira y susurra: 'Una revisión es solo el médico saludando a tu cuerpo, para ver que todo crece bien. Podemos ser valientes juntos.'

Adentro, el médico te deja tocar primero el estetoscopio, frío y redondo, y luego te pone con cuidado los auriculares en las orejas. ¡Y ay! Escuchas tu propio corazón latir como un tamborcito, pum-ba-pum. Te ríes. Una lucecita se asoma en tus orejas, y una banda suave aprieta tu brazo con cariño y luego lo suelta.

Hiciste cada parte, con una respiración tranquila cada vez. Growy resplandece: 'Una revisión no es algo que dé miedo. Es alguien que ayuda a tu cuerpo a estar fuerte.' El médico te da tu premio: una pegatina de un leoncito que suelta un rugido suavecito cuando lo aprietas. ¡Grr!

De camino a casa, aprietas la pegatina del león y suelta su rugido suave, y le cuentas a Growy cómo tu corazón hizo pum-ba-pum. Growy sonríe y pregunta: 'Dime, peque... ¿crecimos un poquito hoy?' Sí. 'Aquí está tu pequeño crecimiento para mañana', dice Growy. 'Corre y salta, luego pon la mano en el pecho y siente tu corazón tamborilear.' Hasta mañana, peque.
