
Hola, peque. Hoy hay algo diferente. Cuando te despiertas, Growy ya está saltando a los pies de tu cama con un gorrito de fiesta. '¡Feliz cumpleaños! Desde hoy tienes un año entero más que ayer.'

Cuentas con los dedos cuántos años tienes ahora. Se siente emocionante y un poco raro, como llevar zapatos una talla más grandes. Growy dice: 'Un cumpleaños no es solo el pastel. Es todo un año de cosas nuevas que ya sabes hacer.'

Miras hacia atrás, a este año. Aprendiste a saltar en un pie, a servirte tu propia agua, a subir el cierre de tu abrigo. Growy asiente ante cada una. 'Mira cuánto ha crecido tu lista de cosas que sabes hacer.'

En tu pequeña fiesta, todos cantan, y Growy canta más fuerte que nadie, aunque olvida la mitad de la letra y el resto solo lo tararea. Respiras hondo, pides un deseo y soplas. El humito de las velas se enrosca y, por un instante mágico, dibuja en el aire la forma de tu deseo. Growy se acerca: 'Cumplir un año más también es volverse un poquito más valiente.' Todos aplauden.

Después, con la pancita llena de pastel, le cuentas a Growy que tu parte favorita fue todo. Growy sonríe y pregunta: 'Dime, peque... ¿crecimos un poquito hoy?' Sí, todo un año. 'Aquí está tu pequeño crecimiento para mañana', dice Growy. 'Mañana, sin ayuda de nadie, haz una cosa que ya sabes hacer.' Hasta mañana, peque.
