Escribe un nombre y aparecerá en el cuento. Se queda solo en este dispositivo.
peque sostiene un vaso grande de agua. Mi vaso.
El vaso se inclina y el agua se sale. ¡Plaf!
Hay un charco en la mesa. Growy mira. Mi vaso.
Otra vez. Las dos manos llevan el vaso a la boca. Un sorbo.
Una sonrisa de oreja a oreja. ¡Cuánto orgullo! Mi vaso vacío.
💡Para conversar
¿Qué intenta ya hacer sin ayuda tu peque?
¿En qué momento del día cabe la versión lenta?
¿Qué te cuesta más, el desorden o la espera?
👪Para ti
Cuando tu peque quiere sostener el vaso sin ayuda o meter el pie en el zapato, detrás puede haber varias cosas: curiosidad, imitación de los adultos, ganas de controlar algo propio. Sea cual sea el motivo, esas mismas ganas de que algo salga sin ayuda se convierten con el tiempo en habilidad, así que el intento lento es lo importante de ese momento y no un obstáculo hasta terminar el desayuno. Las manos y los dedos apenas están aprendiendo cuánto inclinar, cuánto apretar y cuándo parar, y eso solo se aprende repitiendo. Si ya sabes que la mañana irá más despacio, ayuda dejar un poco más de tiempo por delante, porque a esa edad nadie puede darse prisa a petición. Eso no significa que siempre salga con calma, porque el cansancio, el hambre o una mala noche lo cambian todo. Y cuando el autobús está saliendo, tomar el vaso y ponerle el zapato es una decisión normal de madre o padre, y con eso no se rompe nada. La ocasión de intentarlo vuelve mañana.
🎨Prueben esto
🧽 La próxima vez que algo se derrame, pon el paño en esas manos pequeñas y deja que limpie sin ayuda.