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Growy y el desfile de juguetes

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Escribe un nombre y aparecerá en el cuento. Se queda solo en este dispositivo.

El piso de tu cuarto ha desaparecido, peque. Debajo de los bloques, debajo de los animales, debajo de un calcetín que no es de nadie, se supone que hay una alfombra. Y ahora llega la peor frase del mundo: hora de recoger. Los hombros se te caen hasta abajo. Recoger es como termina la diversión.

'¿Recoger? Fácil', dice Growy, y se pone manos a la obra al instante. Growy levanta el borde de la alfombra y lo empuja todo debajo, bloques, animales, el calcetín misterioso, todo, y luego se para orgullosamente encima de la montaña llena de bultos. '¡Listo!' Niegas despacio con la cabeza. 'Growy. No están recogidos. Solo están escondidos. Ahí abajo siguen siendo un desorden, solo que secreto.'

Growy se baja, pensando mucho. 'Entonces necesitamos el desfile.' Y Growy levanta al osito, lo sostiene en alto y lo hace marchar por el cuarto, pum pum pum, hasta su cesta. Y cuando el osito aterriza en su casa, tararea. Una nota pequeña y redonda, como una campana de peluche. Tú agarras los bloques. Cada uno, al aterrizar en su caja, tararea su propia notita, todas distintas.

Así que el desfile sigue marchando, juguete tras juguete, pum pum pum, y nota tras nota va cayendo en su lugar. Y cuando el último animal aterriza en el estante, todas las notitas siguen colgando en el aire, y se juntan, solo por un momento, en una pequeña canción. La canción de un cuarto terminado. 'Los juguetes no se guardan', dice Growy, escuchando. 'Los juguetes se van a casa.'

Te paras en la puerta y miras: la alfombra volvió, el estante está lleno, y cada juguete está donde te esperará mañana. Ese es el secreto de verdad, recoger no es el final del juego, es el juego preparándose para la próxima vez. 'Dime, peque', pregunta Growy, '¿crecimos un poquito hoy?' Sí. 'Aquí está tu pequeño crecimiento para esta noche', dice Growy. 'Lleva UN juguete a casa marchando, y escucha su nota.' Hasta mañana, peque.

💡Para conversar

  • ¿Por qué no valía el truco de debajo de la alfombra?
  • ¿Qué juguete tararearía la nota más grave?
  • ¿Dónde está la casa de tu juguete favorito?

👪Para ti

"A recoger" fracasa con los pequeños por dos razones honestas: la tarea es demasiado grande para verle el final, y anuncia que la diversión se terminó. Las dos tienen arreglo. Encoge la tarea ("primero todos los bloques rojos" gana a "recoge el cuarto"), hazla concreta dando a los juguetes una casa y no un almacén (los niños de verdad responden a que las cosas pertenezcan a algún lugar), y átala a lo que viene después, no a lo que acaba de terminar ("cuando los juguetes estén en casa, empieza el baño"). Háganlo juntos, siempre; un niño recogiendo a solas es un castigo, un desfile de dos es un juego. Y sé honesto con el estándar: a esta edad la meta es participar, no una casa de revista. Menos juguetes en rotación facilita todo esto, porque un piso con ocho cosas es un desfile de cinco minutos, y uno con ochenta es un asedio.

🎨Prueben esto

🎺 Marchen el desfile de juguetes esta noche: cada juguete se levanta en alto, se lleva a casa con un pum pum pum, y los dos tararean una notita cuando aterriza. Cuando todo esté en casa, tarareen juntos la canción del cuarto terminado, salga la melodía que salga.

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