
peque está llorando. Te tengo en brazos. Aquí estoy.

Caminamos despacio. Un paso. Y otro.

Growy está cerca. Él también espera.

Quizá el llanto baja. Quizá no. Yo sigo aquí.

Escribe un nombre y aparecerá en el cuento. Se queda solo en este dispositivo.

peque está llorando. Te tengo en brazos. Aquí estoy.

Caminamos despacio. Un paso. Y otro.

Growy está cerca. Él también espera.

Quizá el llanto baja. Quizá no. Yo sigo aquí.
El llanto es la forma en que un bebé pide ayuda, pero no siempre se puede descifrar, así que habrá noches en que lo pruebes todo y nada funcione. Eso no significa que hayas fallado. A veces lo único que se puede hacer es quedarse cerca y dejar que pase, y eso ya es algo, aunque en ese momento no lo parezca. Si sientes que ya no puedes más, deja al bebé boca arriba en un lugar seguro, sal de la habitación un minuto y vuelve cuando tu respiración se haya calmado. Eso no es abandonarlo, es proteger a los dos, porque a un bebé nunca se le debe sacudir. Si el llanto suena distinto de lo habitual, si el bebé rechaza la toma, tiene fiebre o algo te preocupa, llama a tu pediatra. Preguntar nunca es exagerar.
🤍 La próxima vez que no pare, di una frase en voz alta para ti, no para el bebé: esto pasa, y yo estoy aquí. Corta, y para ti.